Normas que regulan la construcción de cierres perimetrales

Existe una completa y clara normativa que regula el correcto diseño e instalación de cierres perimetrales en las obras. Todo con la idea de impedir el ingreso de personas ajenas a la misma y de prevenir eventuales accidentes. La construcción de pasadizos o puentes que protejan a los peatones de la caída de materiales o herramientas desde la altura en las construcciones también es parte de la normativa legal.   

El auge de la construcción que han experimentado diversas ciudades de nuestro país en los últimos años ha hecho que en muchas de las etapas de los procesos constructivos se implementen una serie de mejoras y disposiciones.

Estas medidas hacen que tanto la seguridad de quienes operan en los edificios en construcción como de la gente que circula alrededor de ellos se vea adecuadamente resguardada.

Una de estas disposiciones es la necesidad de contar con adecuados cierros provisionales y elementos que eviten la caída de materiales desde altura.

Si bien existe normativa que regula el diseño e instalación de estas protecciones, en numerosas ocasiones se comenten errores que pueden convertirse en un real peligro por caída de materiales. En Chile, la norma NCh 348. Of 1999 es la que regula los cierros provisionales.

El documento indica que “el sitio de toda construcción, transformación o demolición de edificios, debe aislarse de la vía pública por un cierro provisional de material adecuado y de altura no inferior a 2 m y debe ser patrocinado por un profesional habilitado (arquitecto, ingeniero, constructor civil) que certifique su estabilidad”.

La idea de tener un orden claramente establecido alrededor de la construcción tiene varias ventajas. Una de ellas consiste en permitir accesos restringidos para conocer con claridad quienes ingresan o salen de la faena, por lo que resulta fundamental contar con cierres y delimitaciones adecuadas.

Otro factor importante es que estas delimitaciones sean firmes, estén correctamente levantadas y no sean cierres de carácter artesanal. Según la normativa, si la construcción involucra una excavación profunda es importante considerar que el cierre perimetral que la protege debe estar a una distancia que no sea inferior a la mitad de la profundidad de dicha excavación. Esta distancia debe medirse desde el borde de la misma.

Mantención adecuada

En no pocas ocasiones, las construcciones sobrepasan en altura a la vereda, situación en la cual se hace indispensable contar con verdaderos puentes de madera cubiertos que aseguren el expedito y seguro transitar de los peatones. En este caso es la norma NCh348 la que establece los criterios para este tipo de instalaciones. Sostiene que la construcción que se esté desarrollando sobre un espacio público debe dejar libre una acera de un ancho mínimo de 1 m. En caso de que esto no sea posible, se debe construir una acera adicional de madera, que se debe mantener hasta el retiro de los cierros, o se debe adoptar otra solución de conformidad con las Ordenanzas Municipales respectivas.

Por tratarse de construcciones de madera y con alto tránsito de personas, resulta fundamental que cada cierto tiempo se haga una revisión y, de ser necesaria, una mantención de la instalación provisoria. Asimismo, es fundamental considerar que cada cierto tiempo debe limpiarse el cielo de la acera de madera provisoria, ello porque en toda faena de construcción en altura cae mucho polvo y escombros que al acumularse en el débil techo de la pasarela, podrían hacer que éste cediese.

Demoliciones

Las disposiciones legales también establecen claras protecciones para este tipo de situaciones.

Se señala que deben estar adosados a los pasadizos peatonales pantallas de estructuras resistentes, las que deben tener 2 m de ancho. Las pantallas deben ser diseñadas y calculadas por un profesional competente, y deben reubicarse de manera constante a medida que la obra vaya avanzando.

En ciudades superpobladas, antes de construir se hace indispensable realizar faenas de demolición. En estos casos también es importante contar con un cierre adecuado para brindar seguridad a los transeúntes. Vamos a la norma NCh347. Of1999 que sobre este tema señala: “Toda demolición de fachada se debe aislar de la vía pública mediante un cierro o empalizado resistente, totalmente opaco, de madera u otro material adecuado, de 2 m de altura, construido en todo el frente de la propiedad y separado de ella a lo menos 2 m del plomo de la fachada”.

Para aumentar la seguridad, también se exige la colocación de señales de advertencia de peligro en torno a la faena.

Fuente: http://www.edicionesespeciales.elmercurio.com